BIRMINGHAM, Alabama, EE.UU. (AP) — Mientras caen numerosos monumentos a la rebelión de los confederados en el 1800, que son retirados de sitios públicos, renace en el sur de Estados Unidos una campaña a favor de la secesión.

Es una idea que se niega a morir y que está cobrando fuerza en algunos sectores.

El presidente de la Liga del Sur, el profesor universitario retirado Michael Hill, de Killen Alabama, difundió en julio un mensaje que comenzaba: “Lucha o muere, hombre blanco”. Agregaba que lo que quieren los nacionalistas del sur es “ni más ni menos que una total reconquista y restauración de nuestro patrimonio: todo el Sur”.

“Que el sur sea llamado de nuevo la Tierra del Hombre Blanco”, indicó. “Que sea un sitio donde nosotros y nuestros descendientes podamos disfrutar la libertad cristiana y el fruto de nuestro trabajo, sin ser molestados por grupos parásitos ‘de afuera’”, manifestó Hill en su mensaje, que difundió en la página de Facebook de la Liga un día después de un acto en apoyo de la estatua del general confederado Robert E. Lee en Charlottesville, Virginia.

El portal de la Liga dice que “libra una guerra para conquistar los corazones y las mentes de la gente del Sur”.

Si bien el objetivo es un gobierno de blancos, la Liga dice que ofrece en su declaración de principios “buena voluntad y cooperación con los negros del Sur en áreas en las que podemos trabajar juntos como cristianos para mejorar las vidas de todas las personas del Sur”.

Según el censo nacional, el 55% de los negros de Estados Unidos vivían en el sur en el 2010 y en 105 condados sureños los negros representaban el 50% de la población o más.

Hill afirmó que no busca una nueva guerra civil (1861/65) como la que costó 620.000 vidas ni el retorno de la esclavitud o los linchamientos de negros.

“No nos interesa recrear un pasado que no puede ser recreado”, declaró Hill en una entrevista telefónica. “Pensamos en el futuro”.

La agrupación instaló carteles que dicen “SECEDE", o “separémosnos”, en varios estados y tiene su propia bandera, una versión en blanco y negro de la bandera de guerra de los confederados, sin las estrellas.

También apoyan la secesión algunos portales que respaldan el nacionalismo blanco, incluido Occidentel Dissent, adminsitrado por un allegado a Hill, y otro abiertamente racista, el antisemita Daily Stormer. Heidi Beirich, que estudia los movimientos extremistas, dice que en los últimos años el nacionalismo del sur parece haberse incorporado a la agenda de los promotores del poder blanco.

“Creo que ha sido absorbido por el movimiento nacionalista blanco”, señaló Beirich, director del Proyecto Inteligencia del Southern Poverty Law Center. "Tal vez sea un poco más moderado. Pero no veo mucha diferencia entre la Liga y el nacionalismo blanco”.

Mientras tanto, hay sectores iracundos con la sola idea de que HBO esté considerando una serie en la cual el sur se separó y todavía existe la esclavitud.

Las ideas secesionistas no son propiedad exclusiva de los nacionalistas blancos del sur.

Un grupo que desea separar a California del resto del país incluye a liberales que no quieren vivir en un país en el que Donald Trump es presidente. Están recogiendo firmas para impulsar un referendo sobre la secesión en las elecciones del año que viene.

Texas es otro estado en el que se habla de vez en cuando de secesión, sobre todo cuando Barack Obama era presidente.

Muchos nacionalistas sureños parecen movilizarse en respuesta a campañas que buscan eliminar monumentos a la Confederación, como sucedió en Nueva Orleáns y se planea hacer en Charlottesville. Pero no todos los que apoyan la preservación de esos monumentos quieren que el sur se independice. Algunos afirman que solo desean homenajear a sus ancestros que lucieron el uniforme gris durante la Guerra Civil.

Pero muchos desean romper con la Unión.

Y tal vez sea mejor dejar que el sur se vaya por su cuenta, según el escritor Chuck Thompson.

Thompson escribió un libro en el 2012, "Better Off Without 'Em: A Northern Manifesto for Southern Secession" (Mejor sin ellos: Un pronunciamiento del norte a favor de la secesión del sur), en el que sostuvo que tanto Estados Unidos como el sur podrían salir victoriosos si los nacionalistas sureños ganasen la batalla y formasen una nueva nación”.

Por varias generaciones el sur ha pensado distinto que el resto del país acerca de temas como la educación, la raza, política y la historia y la religión compartidas, y algunas cosas nunca van a cambiar”, indicó Thompson en una entrevista telefónica.

“No es solo el resto del país que estaría mejor sin ellos”, sostuvo. “Todos estarán mejor sin ellos, ambos bandos”.