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Caos en el Partido Republicano por comentarios de Trump

December 9, 2015 GMT
El titular de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, a la derecha, con el líder de la mayoría republicana Kevin McCarthy, tras una conferencia de prensa en el Capitolio en Washington el 8 de diciembre del 2015. (Foto AP/J. Scott Applewhite)
El titular de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, a la derecha, con el líder de la mayoría republicana Kevin McCarthy, tras una conferencia de prensa en el Capitolio en Washington el 8 de diciembre del 2015. (Foto AP/J. Scott Applewhite)

WASHINGTON (AP) — La propuesta de Donald Trump de prohibirle la entrada al país a todos los musulmanes ha llevado al Partido Republicano al borde del caos, dejando a los líderes de ese organismo en franca oposición con su principal aspirante a la candidatura presidencial y poniendo en peligro sus intentos de atraer a votantes de minorías étnicas.

Trump se mantuvo imperturbable y envió un mensaje por Twitter en que amenazó con dejar el partido y postularse como independiente.

Los titulares de prensa quedaron acaparados por la rencilla entre el multimillonario magnate y los políticos republicanos. Los otros precandidatos condenaron su propuesta y se quejaron de que su retórica estaba desviando la atención de los temas de campaña. Los dirigentes establecidos del partido, entretanto, advirtieron que no hay que criticarlo mucho porque podría lanzarse como candidato independiente, lo que dividiría el voto derechista y les otorgaría la victoria a los demócratas.

Entretanto, legisladores republicanos en el Capitolio expresaron su frustración ante periodistas que les preguntaban una y otra vez sobre los comentarios de Trump.

“Esa no es la ideología conservadora”, declaró el titular de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, el principal funcionario electo del partido. “La propuesta formulada ayer no representa los valores de nuestro partido y, lo que es más importante, no representa los valores de nuestro país”.

Al mismo tiempo el secretario de Estado John Kerry declaró el miércoles que la retórica de Trump está complicando las gestiones diplomáticas del país.

“Lo que el señor Trump dijo va en contra” de los valores estadounidenses de tolerancia religiosa y “ya hace nuestra tarea de entablar relaciones con otros, de compartir las ideas de Estados Unidos, mucho más difícil y complicada, y eso es lo más diplomático que puedo ser en relación a ese tema”.

Uno tras otro, dirigentes republicanos criticaron la idea de Trump, pero los veteranos del partido reconocieron que el empresario podría dejar esa agrupación, lanzar una candidatura como independiente y desafiar al candidato presidencial el año entrante. Es una amenaza a la que le temen desde hace tiempo.

Ana Navarro, asesora de Jeb Bush, dijo que el partido está lidiando con “un idiota” ocho semanas antes de la primera consulta preelectoral en Iowa.

Henry Barbour, miembro del Comité Nacional Republicano, dijo que los comentarios de Trump “no están a la altura de alguien que quiere ocupar la presidencia”. Añadió que si Trump obtiene la candidatura sería “un desastre político” para el partido.

Barbour fue uno de los autores de un informe, redactado tras la derrota del partido en el 2012, en que se le exhorta a la dirigencia republicana a reformar su estrategia política a adecuarse a los cambios demográficos que están desarrollándose en el país, y a tener un discurso más generoso en el tema de la inmigración.

Aun así, Trump ha saltado a la punta de las encuestas en parte gracias a sus ataques verbales contra los inmigrantes. Su popularidad demuestra las profundas divisiones entre los dirigentes republicanos y la base conservadora del partido, que ejerce una influencia desproporcionada en el proceso de la nominación presidencial.

Tanto así que las declaraciones de Trump fueron recibidas con vivas y aplausos cuando las pronunció el lunes a la tarde en South Carolina, y algunos partidarios defendieron la propuesta como necesaria para la seguridad nacional.

Según las encuestas, eso parece ir de la mano con una tendencia a la xenofobia. Un sondeo de AP-GfK halló que 8 de cada 10 republicanos creen que hay demasiados inmigrantes árabes.

Trump se mantuvo firme el martes pese a las críticas.

“Ellos no me importan”, dijo el magnate a la cadena CNN. “Yo estoy haciendo lo correcto”.

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Contribuyeron a este despacho los corresponsales de AP Erica Werner y Mary Clare Jalonick en Washington, Catherine Lucey en Des Moines, Iowa; Jill Colvin en Newark, New Jersey y Scott Bauer en Madison, Wisconsin.