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Ecuador decreta estado de excepción por el COVID-19

March 17, 2020 GMT
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Una cajera del supermercado espera a los clientes detrás de una cortina de plástico improvisada como precaución contra la propagación del nuevo coronavirus, en Buenos Aires, Argentina, el lunes 16 de marzo de 2020. (Foto AP/Natacha Pisarenko)
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Una cajera del supermercado espera a los clientes detrás de una cortina de plástico improvisada como precaución contra la propagación del nuevo coronavirus, en Buenos Aires, Argentina, el lunes 16 de marzo de 2020. (Foto AP/Natacha Pisarenko)

QUITO (AP) — El presidente ecuatoriano Lenín Moreno decretó la noche del lunes estado de excepción en el país, que implica un toque de queda nocturno para frenar el avance del nuevo coronavirus en la nación sudamericana.

Se trata de la medida más drástica asumida por un país latinoamericano con el objetivo de combatir la propagación de la enfermedad. El decreto establece el cierre de todos los servicios públicos, excepto salud y seguridad, y un toque de queda por 14 días que regirá entre las 9:00 de la noche y 5:00 de la mañana.

Ello restringe la circulación de transporte público interprovincial por tierra y aire y busca reducir a la mitad la circulación vehicular en las ciudades.

“Estamos enfrentando una guerra”, aseguró Moreno en una cadena nacional de radio y televisión. Ecuador ha reportado hasta el momento 37 contagios por el nuevo coronavirus, incluyendo dos defunciones.

El presidente señaló que en el sector privado sólo se permitirá la actividad de los sectores de alimentos y producción agrícola, así como las labores en la banca y negocios financieros.

América Latina registra hasta ahora más de 800 casos y al menos 12 muertos por COVID-19.

Otros gobiernos latinoamericanos buscan contener la enfermedad a través del cierre de fronteras, la suspensión de clases y vuelos, cuarentenas en algunos casos y la instalación de hospitales móviles, con el objetivo de evitar el sombrío escenario que la pandemia ha causado en Europa.

El presidente de Guatemala, Alejandro Giamattei, en una segunda cadena nacional del día, declaró la noche del lunes el cierre total de fronteras aérea, marítima y terrestre para extranjeros. También restringió algunos derechos de forma temporal y suspendió las actividades laborales públicas y privadas a excepción de bancos, supermercados, farmacias y aquellos que provean de servicios esenciales a la población, hasta el 31 de marzo.

El mandatario anunció la prohibición del funcionamiento del sistema de transporte público urbano y extraurbano, las reuniones, las actividades deportivas, sociales y religiosas, así como el consumo de bebidas alcohólicas desde las 6 de la tarde hasta las 5 de la mañana del día siguiente. Los vuelos con migrantes deportados desde Estados Unidos continuarán.

Por su parte, Panamá anunció poco antes restricciones de entrada a extranjeros, luego que el número de contagios llegó 69 --14 más que el día anterior--, mientras que Venezuela aisló al resto de sus 17 estados un día después de imponer una medida similar en la capital del país y otras seis regiones para detener los contagios, que subieron para un total de 33 en la nación sudamericana.

“Estamos tratando de colocarnos delante de la crisis”, declaró el presidente Nicolás Maduro en cadena de radio y televisión. Refirió que el lunes se detectaron 16 nuevos casos y que todos eran importados. Detalló que entre los contagiados figuran 28 viajeros procedentes de Europa y cinco de la ciudad colombiana de Cúcuta.

La mayoría de los comercios de la capital mantuvieron cerradas sus puertas y sólo abrieron los grandes supermercados y tiendas medianas de alimentos y farmacias atendiendo las órdenes de las autoridades.

En algunas de las principales vías de ingreso a Caracas las fuerzas de seguridad establecieron puntos de vigilancia para garantizar el cumplimiento de la cuarentena.

La Conferencia Episcopal Venezolana anunció en un comunicado la suspensión de las misas y eucaristías hasta nuevo aviso.

Asimismo, permanecerán suspendidos por un mes los vuelos hacia Europa, Colombia, Panamá y República Dominicana, los principales destinos de salida del país.

De igual manera, y luego de reportar que los casos de coronavirus se duplicaron en menos de 24 horas --de 75 a 156--, el gobierno de Chile determinó cerrar sus fronteras a partir del miércoles.

De acuerdo con las autoridades de salud chilenas, de los contagiados, dos están graves y conectados a un respirador artificial: un hombre de 44 años y una joven de 22.

“Hemos decidido cerrar todas las fronteras terrestres, marítimas y aéreas para el tránsito de personas extranjeras”, señaló el mandatario Sebastián Piñera, quien advirtió que quienes no cumplan la cuarentena obligatoria se arriesgan a multas e incluso la cárcel.

El aislamiento domiciliario por 14 días rige para pasajeros chilenos o extranjeros provenientes de zonas de riesgo como Italia, España, Irán y China.

También se prohibió recalar a los cruceros. La creciente preocupación por la pandemia provocó que decenas de personas impidieran que pasajeros de un crucero, anclado frente a Punta Arenas, 3.000 kilómetros al sur de Santiago, abandonaran el muelle con destino al aeropuerto local.

En contrapartida, Cuba informó que recibirá a un crucero del Reino Unido que tiene cientos de personas a bordo y cinco casos confirmados con COVID-19 y al cual se le impidió el atraque en varios puertos caribeños, incluyendo Bahamas, donde se encontraba el lunes.

“Son tiempos de solidaridad, de entender la salud como un derecho humano, de reforzar la cooperación internacional para hacer frente a nuestros desafíos comunes”, dijo un comunicado de la cancillería del país.

Paralelamente, se informó que una delegación de médicos cubanos llegó a Venezuela para apoyar la salud en la vecina nación.

Más tarde, Cuba confirmó su caso número cinco de infectado por coronavirus, un ciudadano isleño que viajó a España y regresó a comienzo de mes a la capital.

Igualmente se informó que uno de los italianos ingresados desde la semana pasada en el hospital especializado y que fue de los primeros detectados con el COVID-19 se encuentra en una situación “crítica” y con severas complicaciones de salud.

Argentina, con 56 infectados _entre ellos dos fallecidos_, amaneció con sus fronteras terrestres cerradas y las clases suspendidas en todos los niveles, y por la tarde el portavoz del canciller argentino Felipe Solá confirmó que el encargado de negocios de la embajada argentina en Venezuela, Eduardo Porretti, tiene coronavirus y que lo contrajo en Caracas. No quiso brindar detalles.

Porretti está a cargo de la embajada ya que el anterior presidente Mauricio Macri habría retirado embajador por considerar ilegítimo al gobierno de Nicolás Maduro.  

El presidente Alberto Fernández indicó que el objetivo es evitar que, en Argentina, donde la mayoría de los casos de infectados son importados, comience a propagarse libremente el virus.

Durante 15 días, periodo que puede ser prorrogable, nadie podrá ingresar al país por las fronteras salvo los argentinos nativos o los extranjeros residentes en el país.

Por otro lado, el lunes es el último día en que arribarán vuelos de compañías internacionales que operan desde y hacia las denominadas “zonas de riesgo”, como Europa y Estados Unidos. A partir del martes solo Aerolíneas Argentinas estará habilitada a llegar a esos destinos para traer a los argentinos que quieran regresar al país.

La Dirección de Migraciones indicó por su parte que están controlando que los argentinos que regresen de distintas zonas de riesgo cumplan con la cuarentena obligatoria de dos semanas y que varios turistas fueron conminados a abandonar el país por saltarse la norma.

En el ámbito cultural, el Teatro Colón de Buenos Aires, la mayor sala de lírica de América, fue cerrado, y los recitales fueron suspendidos. Los partidos de fútbol se juegan a puertas cerradas.

Pero los establecimientos comerciales permanecen abiertos y durante el fin de semana se produjeron grandes aglomeraciones en los supermercados.

Las calles de Perú también lucían semivacías al inicio de la primera cuarentena obligatoria de su historia ordenada por el gobierno para frenar el alza de contagios del COVID-19, que trepó a 86 personas.

Reporteros de The Associated Press comprobaron que en zonas ricas se observaba menos gente que en sectores pobres. Guardias privados, enfermeras, empleados de bancos y de tiendas minoristas formaban extensas colas en las terminales de transporte porque sus trabajos no fueron interrumpidos.

Perú también ha ordenado el cierre total de sus fronteras desde el martes y por 15 días. El país posee alrededor de 250 camas en sus unidades de cuidados intensivos y las autoridades temen que un desborde en el contagio haga colapsar el sistema sanitario.

En Puerto Rico, la policía desalojó a cientos de turistas de las playas que violaban un toque de queda recién impuesto para controlar al coronavirus.

En El Salvador, el presidente Nayib Bukele dijo en un tuit que la pista del aeropuerto de su país queda cerrada para aviones que no sean de carga hasta nuevo aviso y que tenía informes que un vuelo de Avianca procedente de México que arribaría la tarde del lunes a San Salvador “trae 12 casos confirmados” de COVID-19, aunque no ofreció pruebas. “El avión no podrá ingresar al país”, añadió.

Avianca Centroamérica informó después que el vuelo que opera la ruta México-El Salvador fue cancelado, mientras que el canciller mexicano Marcelo Ebrard dijo al mandatario salvadoreño a través de Twitter que el vuelo que menciona se canceló porque se suspendieron todos los vuelos a San Salvador.

“Podría ud. compartirnos cuáles son los 12 casos de coronavirus que menciona y dónde se confirmaron? Es lo responsable en este y en cualquier otro caso”, agregó Ebrard. El Salvador no ha reportado hasta ahora contagios del nuevo coronavirus.

Más temprano, el Ministerio de Salud Pública y el Instituto Salvadoreño del Seguro Social informaron que a hasta nuevo aviso quedaría suspendida la atención de consultas externas en hospitales y unidades de salud en todo el país. Sólo se atenderán emergencias y se dará prioridad a pacientes con enfermedades crónicas. Los servicios de diálisis y quimioterapia continuarán prestándose de forma regular.

En México, donde hay 82 casos confirmados de COVID-19, el presidente Andrés Manuel López Obrador se negaba a suspender el contacto con las multitudes, y afirmó que no dejará de hacerlo hasta que el subsecretario de salud a cargo del combate al coronavirus se lo indique.

En todo el mundo, 174.000 personas se han infectado y más de 6.700 han fallecido, pero la mitad de los que alguna vez tuvieron el virus se han recuperado. La mayoría de los enfermos presenta síntomas leves como fiebre o tos, pero para las personas mayores o que tienen otros problemas de salud pueden ser peores, incluso neumonía.

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Contribuyeron para este reporte los periodistas de The Associated Press Almudena Calatrava y Débora Rey en Buenos Aires, Eva Vergara en Santiago de Chile, Fabiola Sánchez y Jorge Rueda en Caracas, Sonia Pérez D. en Ciudad de Guatemala, Andrea Rodríguez en La Habana, Kathia Martínez en Ciudad de Panamá, Franklin Briceño en Lima, Peter Orsi en Ciudad de México y Marcos Alemán en San Salvador.