WASHINGTON (AP) — La desaceleración en China, mercados financieros volátiles y la caída en los precios de materias primas han incrementado los riesgos para el crecimiento económico en el mundo, dijo el miércoles el Fondo Monetario Internacional.

En una evaluación de amenazas publicada en momentos en que ministros de Finanzas y banqueros centrales se reúnen esta semana en Turquía, el FMI advirtió que los problemas podrían conducir a una "perspectiva mucho más débil" para el crecimiento global.

El organismo instó a los países solventes a continuar las políticas de dinero accesible y los programas fiscales y de gasto público "amigables con el crecimiento". Algunos mercados emergentes, por su parte, deberían permitir que sus divisas caigan sustancialmente para apoyar a sus exportadores y el crecimiento económico, promulgando al mismo tiempo reformas para hacer que sus economías sean más eficientes, agregó.

La desaceleración del ritmo de crecimiento económico de China, aunque se preveía desde hace mucho tiempo, "parece tener en otros países repercusiones más grandes de lo imaginado previamente", dijo el FMI. Los problemas de China han ocasionado el desplome de los precios de materias primas como el petróleo y el cobre, poniendo en apuros a Brasil, Rusia y otros países exportadores de materias primas.

El reporte no revisó los pronósticos económicos del fondo para este año, los cuales fueron actualizados por última vez en julio, aunque infirió que "los riesgos a la baja han aumentado".

El FMI pronostica que la economía mundial crecerá 3,3% este año, con poco cambio respecto al crecimiento de 3,4% en 2014. La economía de Estados Unidos crecerá 2,5%, frente a 2,4% en 2014; la de la eurozona de 19 naciones crecerá 1,5%, casi el doble del 0,8% de 2014; y China crecerá 6,8%, abajo del 7,4% del año pasado, según pronósticos del organismo mundial.

Algunos economistas pronostican que el crecimiento de la economía china se desacelerará aun más, a menos de 6%. El mercado de valores chino ha estado cayendo desde mediados de junio, y el 11 de agosto las autoridades chinas devaluaron inesperadamente la divisa de ese país, el yuan. Dijeron que estaban respondiendo a señales de inversionistas de que la divisa estaba sobrevaluada. Pero escépticos temieron que se trató de una medida desesperada para proporcionar a los exportadores chinos una ventaja competitiva, una señal de que la economía estaba más débil de lo que todos pensaban.

___

El periodista de The Associated Press Martin Crutsinger contribuyó a este reporte.