LIMA (AP) — Una campesina peruana, que ganó en 2016 el premio ambiental Goldman, demandó a la minera Newmont ante una corte judicial de Estados Unidos por presuntos abusos físicos y psicológicos que sufre su familia de parte de miembros de seguridad que trabajan para esa compañía extranjera.

Newmont busca desarrollar en los terrenos rurales donde está la vivienda de la campesina un proyecto para extraer oro.

La demanda fue presentada el 15 de septiembre por Máxima Acuña y seis familiares ante una corte de Delaware, indicó el martes en un comunicado el grupo ambiental estadounidense EarthRights International que representa a la campesina. Acuña afirma que Newmont usó desde 2011 acoso y violencia para tratar de despojar de sus tierras de 25 hectáreas a los demandantes donde la minera busca ejecutar un proyecto aurífero.

Según la demanda publicada en el sitio de internet de EarthRights International, la campesina pide enjuiciar a Newmont por cargos que incluyen agresión e invasión. Además exige una compensación de al menos 75.000 dólares para ella y sus familiares.

"Hemos presentado esta demanda para detener la intimidación y hostigamiento", dijo en un comunicado Marco Simons, director general de EarthRights International. "Newmont debe respetar los derechos de esta familia y debe detener a sus trabajadores, filiales y a sus agentes de seguridad para que dejen de acosar y atacar a esta familia", añadió.

Newmont comentó en un correo electrónico enviado a The Associated Press que aún no han recibido notificación oficial y se han enterado de la demanda por el comunicado de prensa de EarthRights International. Añadió que hace poco la minera ha "mantenido un diálogo directo y de buena fe" con la campesina y su familia "para alcanzar una solución justa y duradera a la disputa por la tierra, y los alentamos a que continúen participando en este proceso".

La empresa minera afirma que Acuña ha ocupado ilegalmente la tierra que la compañía compró de forma legal en la década de 1990, en la andina región Cajamarca. Newmont tenía proyectado construir una mina para extraer oro con una inversión de casi 5.000 millones de dólares.

Los planes de la minera están paralizados por protestas de los campesinos que afirman estar preocupados por los impactos que causaría la extracción de oro en las fuentes de agua que les sirven para sus actividades diarias, incluidas la ganadería y agricultura.

Perú es el primer productor de oro de Latinoamérica y es el sexto país con mayores reservas mundiales del metal dorado, según el Servicio Geológico de los Estados Unidos.