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“Viuda negra” de Las Vegas es liberada y dice ser inocente

January 11, 2020 GMT
Margaret Rudin, segunda de izquierda a derecha, es escoltada a su salida del Centro Correccional para Mujeres Florence McClure por personal de la institución, el viernes 10 de enero de 2020, en North Las Vegas. Rudin, conocida como "La viuda negra", estuvo encarcelada por el asesinato de su marido multimillonario Ron Rudin. (Benjamin Hager/Las Vegas Review-Journal vía AP)
Margaret Rudin, segunda de izquierda a derecha, es escoltada a su salida del Centro Correccional para Mujeres Florence McClure por personal de la institución, el viernes 10 de enero de 2020, en North Las Vegas. Rudin, conocida como "La viuda negra", estuvo encarcelada por el asesinato de su marido multimillonario Ron Rudin. (Benjamin Hager/Las Vegas Review-Journal vía AP)

NORTH LAS VEGAS, Nevada, EE.UU. (AP) — Una de las asesinas convictas más notorias de Nevada, y conocida como “viuda negra”, dijo el viernes tras ser excarcelada que ella no mató a su adinerado esposo hace 25 años en Las Vegas y que planea utilizar las ganancias por la venta de su historia para ofrecer una recompensa a cambio de pistas sobre quién cometió el crimen.

Margaret Rudin, de 76 años, una socialité propietaria de una tienda de antigüedades que desapareció antes de ser encausada y que pasó dos años prófuga antes de su juicio en 2001, salió de una prisión para mujeres después de obtener la libertad condicional de su sentencia de entre 20 años y cadena perpetua por el asesinato del magnate inmobiliario Ron Rudin.

“Quiero ser exonerada”, declaró Rudin al periódico Las Vegas Review-Journal en una entrevista junto con su abogado Greg Mullanax. Dijo que desea tener un pasaporte, votar y “poder hacer todas las cosas que podía hacer antes de que Ron fuera asesinado”.

“Yo no lo hice”, afirmó.

Una denuncia recibida tras la transmisión de un programa de televisión sobre “los más buscados” condujo a su arresto en 1999 en Revere, Massachusetts, donde vivió durante un año con un bombero retirado que conoció entre un grupo de jubilados estadounidenses en México.

Al salir de prisión, Rudin se metió en una camioneta tipo SUV y no habló con los periodistas. Mullanax leyó una declaración que afirmaba que se trataba de “un día feliz para Margaret Rudin y su familia”.

“Pero la alegría de ser liberada de la prisión se ve atenuada por el hecho de que Margaret Rudin es inocente y no asesinó a su esposo, Ron Rudin”, agregó.

Mullanax no respondió por el momento a mensajes que le dejó The Associated Press.

El abogado le está pidiendo a un juez federal que ordene un nuevo juicio para eliminar la sentencia condenatoria de Rudin, la cual la mantendría en libertad condicional el resto de su vida.

Rudin, que se convirtió en bisabuela mientras estaba en la cárcel, dijo que planea mudarse a Chicago para vivir con su hija y sus nietos, y posteriormente piensa radicar en Nashville, Tennessee.

“Voy a escribir libros”, señaló, los cuales versarán sobre su juicio y lo que soportó cada año que pasó en prisión.

Dijo que culpaba a la policía de Las Vegas por su arresto, enjuiciamiento y condena, y señaló que su fe en Cristo le ayudó a sobreponerse a la duda y el enojo en la cárcel.

“La mayor parte del tiempo pensaba: ‘Voy a salir de esto. Voy a superar esto. Se va a demostrar mi inocencia’”, afirmó.

La intriga y los giros de la trama comenzaron después de la desaparición de su esposo, un prominente empresario inmobiliario de Las Vegas que tenía 64 años, en diciembre de 1994.

Un mes después, unos pescadores encontraron su cráneo y algunos huesos quemados cerca de la orilla de un embalse del río Colorado, a unos 72 kilómetros (45 millas) de Las Vegas.

Ron Rudin fue baleado en la cabeza mientras dormía y su cadáver transportado en el maletero de un vehículo hasta el desierto para quemarlo, según la fiscalía. En el lugar fue hallada una pulsera con joyas que llevaba su nombre.

Ron y Margaret Rudin habían estado casados siete años, y para ambos era el quinto matrimonio. La policía dijo que él fue baleado varias veces con una pistola calibre .22 con silenciador cuya desaparición había denunciado un año después del casamiento.

Los beneficiarios revelaron que Ron Rudin modificó su fideicomiso en 1991 con la instrucción de que se investigara su muerte en caso de que fuera con violencia y se retirara de su testamento a cualquiera que resultase responsable.

Margaret Rudin intentó obtener seis de los 11 millones de dólares de la fortuna de su esposo, pero llegó a un acuerdo con los fideicomisarios de los bienes del magnate para que le entregaran unos 500.000 dólares después de que éstos la demandaran en 1996 en un intento por mostrar que estuvo implicada en el homicidio.