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Nuevo juicio a mujer británica-iraní en Irán

March 14, 2021 GMT
Foto tomada el 31 de marzo del 2019 de Richard Ratcliffe, esposo de la británica-iraní Nazanin Zaghari-Ratcliffe, junto con una enorme tarjeta del Día de la Madre a la entrada de embajada iraní en Knightsbridge, Londres. (Dominic Lipinski/PA via AP, File)
Foto tomada el 31 de marzo del 2019 de Richard Ratcliffe, esposo de la británica-iraní Nazanin Zaghari-Ratcliffe, junto con una enorme tarjeta del Día de la Madre a la entrada de embajada iraní en Knightsbridge, Londres. (Dominic Lipinski/PA via AP, File)

DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — El domingo se reanudó el juicio a una mujer británica-iraní que ya lleva cinco años detenida en Irán, informaron sus partidarios, mientras sigue incierto su futuro a pesar de que ya no está en la cárcel.

Nazanin Zaghari-Ratcliffe compareció en el tribunal enfrentando cargos nuevos de “diseminar propaganda contra el régimen”, indicó su esposo Richard Ratcliffe, quien ha librado una larga e intensa campaña para lograr su libertad.

Las autoridades presentaron nuevos cargos hace unos meses, pero pospusieron el juicio hasta que Zaghari-Ratcliffe completara su sentencia de cinco años bajo acusaciones de espionaje la semana pasada. El esposo predijo que se producirá un veredicto en cuestión de unos días.

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“Los cargos no son particularmente relevantes dado que la intención de los iraníes en presentar nuevos cargos es simplemente retener a Nazanin como ficha de negociaciones”, expresó Ratcliffe.

Esto sucede mientras Irán y Gran Bretaña están enfrascados en una difícil disputa por una deuda británica de 400 millones de libras (530 millones de dólares). La suma corresponde a la compra de tanques británicos realizada cuando Irán era gobernada por el sha Mohammad Reza Pahlavi, en 1979. Los británicos, después de la Revolución Islámica, nunca enviaron los tanques.

Zaghari-Ratcliffe, de 42 años, fue condenada a cinco años de prisión tras ser declarada culpable de planear el derrocamiento del gobierno de Irán, un cargo que niegan ella, sus partidarios y grupos de derechos humanos. Fue detenida en el aeropuerto de Teherán en abril de 2016 cuando regresaba de Gran Bretaña después de visitar a su familia. Era empleada de la Fundación Thomson Reuters, el brazo caritativo de la agencia de noticias.

Su detención ha provocado indignación internacional por el historial iraní de derechos humanos y ha tensado los lazos entre Gran Bretaña e Irán. Hace una semana le permitieron retirar el monitor de tobillo y salir del arresto domiciliario, pero no puede salir del país.

La audiencia del domingo por la mañana fue breve, dijo Ratcliffe. El juez Abolghassem Salavati, conocido por sus duras sentencias, “fue tranquilo y cortés”, indicó.

El secretario británico de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, dijo que el caso contra Zaghari-Ratcliffe es “totalmente arbitrario” y agregó que “se le debe permitir regresar con su familia en el Reino Unido sin demora”.

Grupos de derechos humanos acusan a Irán de retener a ciudadanos con doble nacionalidad como moneda de cambio frente a Occidente, algo que Teherán niega. Irán no reconoce la doble nacionalidad, por lo que estos no pueden recibir asistencia consular.

Londres y Teherán niegan que el caso de la mujer esté vinculado a la deuda por los tanques. Pero un intercambio de prisioneros que liberó a cuatro estadounidenses en 2016 hizo que Estados Unidos pagara una suma similar a Irán el mismo día de su liberación.

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El periodista de The Associated Press Amir Vahdat en Teherán contribuyó a este informe.