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Colombia: condenan al Estado por ataque a convento

April 3, 2014

BOGOTA, Colombia (AP) — El Estado colombiano fue condenado a pagar más de 400.000 dólares por los daños causados a uno de los conventos de la Madre Laura, declarada por el papa Francisco la primera santa colombiana, durante un enfrentamiento entre la fuerza pública y la guerrilla de las FARC 15 años atrás.

Así lo determinó el Consejo de Estado, una de las cuatro altas cortes del país, que ordenó pagarle a la Comunidad Hermanas Misioneras de la Madre Laura 800 millones de pesos (unos 407.000 dólares) por los perjuicios causados en su sede de la ciudad de Popayán, capital del departamento de Cauca y a 370 kilómetros al suroeste de Bogotá.

“Los hechos ocurrieron cuando guerrilleros intentaron tomarse el municipio y se presentó un enfrentamiento con miembros de la Policía Nacional, resultando afectadas varias viviendas, entre ellas la de la comunidad religiosa que estaba ubicada al lado de la estación de policía”, explicó el Consejo de Estado en la sentencia que fue enviada a la prensa a través de un correo electrónico.

Dos religiosas resultaron heridas y una de ellas, según el fallo, tuvo que ser sometida a tratamientos sicológicos por el trauma que le produjo el incidente entre los policías y los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Si bien el Ministerio de Defensa y la policía dijeron que en el caso del convento no hubo responsabilidad del Estado porque que el ataque rebelde fue dirigido en forma indiscriminada contra la población, “planeado sigilosamente y ejecutado de manera sorpresiva, por lo que era imposible para la fuerza pública preverlo”, el alto tribunal concluyó lo contrario al sostener que “el Estado tiene la obligación de proteger a la población civil, teniendo en cuenta que posee los instrumentos para ello”.

Según la sentencia de 76 páginas, “considerar los actos de terrorismo como el hecho exclusivo de un tercero... implicaría condenar a la impotencia a la población, dado que quien tiene el deber jurídico de protegerla, porque tiene el monopolio legítimo de la fuerza, es el Estado”.

En mayo del año pasado el papa Francisco canonizó en Roma a la religiosa colombiana Laura Montoya Upegui (1874-1949), la primera santa de la historia colombiana.

Se calcula que hay unas 860 “lauritas” en 21 países del mundo. De ellas, unas 400 trabajan en Colombia en favor de los pobres.

En 1914, hace un siglo, la Madre Laura fundó la congregación de las Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena y con cinco compañeras y su madre Dolores Upegui emprendió un viaje hacia el municipio de Dabeiba, en el norte del departamento de Antioquia, donde desarrolló como misionera su labor de catequesis y atención a los más pobres e indígenas.