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Hong Kong: Presunto homicida era un bravucón

November 5, 2014 GMT
Gente pasa frente al bar británico Old China Hand de Hong Kong, miércoles 5 de noviembre de 2014. El británico acusado de matar a dos mujeres indonesias era un habitué del bar. Sus conocidos lo calificaban de "bully" (abusador), que se abría paso a los empujones y se bebía las copas de otros. (AP Foto/Vincent Yu)
Gente pasa frente al bar británico Old China Hand de Hong Kong, miércoles 5 de noviembre de 2014. El británico acusado de matar a dos mujeres indonesias era un habitué del bar. Sus conocidos lo calificaban de "bully" (abusador), que se abría paso a los empujones y se bebía las copas de otros. (AP Foto/Vincent Yu)

HONG KONG (AP) — Un británico acusado de matar a dos indonesias en Hong Kong era considerado por sus conocidos y los habitués de los bares que frecuentaba como un “bravucón” que se abría paso a empujones y se bebía las copas de otros. Uno dijo que ganaba mucha plata como banquero y estaba obsesionado con ganar más.

Sin embargo, ninguno dice haber visto señales de que Rurik George Caton Jutting fuera capaz de cometer el acto de extrema violencia del que se le acusa.

Jutting, de 29 años, está acusado de matar a dos jóvenes indonesias cuyos cadáveres aparecieron en su lujoso apartamento en un piso 31, una de ellas dentro de una maleta, en un caso que conmociona al centro financiero asiático.

Allen Youngblood, un pianista de jazz estadounidense que vive en Hong Kong desde 1992, dijo que solía ver a Jutting en los bares de Wan Chai, el distrito de linterna roja de Hong Kong, donde se le conocía como “Rick”.

“Quería dos o tres chicas al mismo tiempo”, dijo Youngblood el miércoles mientras sorbía un vodka tonic en el bar británico Old China Hand. “Tenía mucho dinero y lo gastaba en mujeres. Acá hay muchos tipos así”.

Según Steve Sayell, un ex agente de policía británico que solía hablar con Jutting en el bar, él estaba “bajo mucha presión para ganar dinero”.

Jutting, como otros extranjeros adinerados en el barrio, “necesitaba una descarga”, dijo Sayell. “En los viejos tiempos, uno se limitaba a beber. Ahora mucha gente recurre a las drogas recreativas”.

Una mesera filipina que se identificó como Lisa dijo que Jutting era “un tipo normal”, pero también “un bravucón”.

“No era una persona muy violenta”, dijo. “Pero solía venir aquí y beber las copas de otros”.

Jutting, que se presentó en la corte el lunes desaseado y con la barba crecida, había renunciado recientemente a su puesto en el Bank of America Merrill Lynch en Hong Kong. Graduado de la Universidad de Cambridge, todavía no ha declarado en la instrucción de cargos.

Las dos víctimas parecían ser de las miles de migrantes en el centro financiero. Alrededor de la mitad de los 319.325 empleados domésticos migrantes en Hong Kong son indonesios y casi todos mujeres, según Amnistía Internacional.

El funcionario consular indonesio Sam Ayardi las identificó como Seneng Mujiasih, de 29 años, cuya visa de trabajadora doméstoca había vencido y terminó “vagabundeando” por WanChai, y Sumarti Ningsih, de 25, cuya visa de turista venció el lunes.