LA PAZ, Bolivia (AP) — Un grupo de cocaleros bolivianos cortó el lunes una vital ruta que une La Paz con el noreste del país en el reinicio de protestas en rechazo a la erradicación de coca excedente impulsada por el gobierno de Evo Morales, tras la muerte de dos labriegos y para reclamar la libertad de su líder encarcelado.

Los cultivadores salieron el lunes desde sus zonas de trabajo en la región de Yungas, a más de cien kilómetros hasta un punto de la carretera cerca de La Paz. No superaban el centenar, estimaron medios locales.

No había policía para impedir que los manifestantes bloquearan la ruta con piedras. Dirigentes rurales indicaron que la protesta se masificará a medida que más labriegos arriben al sitio a 50 kilómetros de La Paz, donde la ruta se bifurca a varias regiones.

A finales de agosto, dos cocaleros murieron en choques con la policía por resistirse a destruir hoja de coca plantada en parcelas no autorizadas. Una semana antes un policía murió por un disparo en un choque con cocaleros de la zona.

Los labriegos pertenecen a la región de Yungas, donde más de 40.000 familias viven del cultivo de ese arbusto y donde la coca es cultivo ancestral. Ellos se han distanciado de Evo Morales desde que el mandatario aprobó el año pasado una nueva ley que -aseguran- favorece a cocaleros del Chapare, el otro sindicato grande en el centro del país, el mismo que Morales lideró por más de una década.

El ministro de Desarrollo Rural, César Cocarico, dijo el lunes que el gobierno “no dialogará para legalizar coca ilegal”.

La ley aprobada por Morales permite hasta 22.000 hectáreas para consumo legal y en zonas delimitadas. Informes indican que más hay más de 2.000 hectáreas ilegales.